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Vacuna COVID: embarazos y tratamientos de fertilidad

Estudios recientes han sugerido que el embarazo es un factor de riesgo de enfermedad COVID-19 grave.

Además, muchas mujeres que están embarazadas o que están pensando en quedarse embarazadas tienen factores de riesgo adicionales, como obesidad, hipertensión o diabetes, que pueden aumentar aún más la posibilidad de una enfermedad grave por la infección COVID-19.

La vacuna contra el Covid-19 ya es un hecho en nuestro país. Desde el pasado mes de diciembre se están suministrando las vacunas pertenecientes a los laboratorios Pfizer/BioNTech y Moderna.

Aunque no hay ninguna indicación de problemas de seguridad en la vacunación de embarazadas, no hay evidencia suficiente para recomendar su uso durante el embarazo. En términos generales, debe posponerse la vacunación en embarazadas hasta el final de la gestación

Debido a que las vacunas de ARNm de COVID-19 no están compuestas de virus vivos, no se cree ( aunque todavía hay que realizar más estudios ya que la información disponible es limitada), que aumenten el riesgo de infertilidad, pérdida del primer o segundo trimestre, muerte fetal o anomalías congénitas.

Dado que el calendario de vacunación para las mujeres en edad fértil no está completamente definido, La Sociedad Española de Fertilidad (SEF) /ASEBIR considera que no está justificado posponer el deseo gestacional ni el inicio de un estudio o tratamiento de reproducción asistida incluida las donaciones de gametos.

Embarazo y vacuna contra la COVID-19

El Ministerio de Sanidad recomienda posponer la vacunación en embarazadas hasta el fin de la gestación, dado que no hay evidencias suficientes; sin embargo, también manifiesta que no hay indicaciones de problemas de seguridad relacionados con la administración de las dosis en embarazadas.

¿Vacunarse durante un tratamiento de fertilidad?

En caso de que una paciente decida vacunarse durante un tratamiento de reproducción asistida, la SEF/ASEBIR recomienda, como medida de prudencia y tal y como recomienda el Ministerio de Sanidad, posponer la transferencia embrionaria dos semanas tras la administración de la segunda dosis.

No se considera necesario interrumpir el proceso de estudio, la estimulación ovárica, la obtención de gametos o la generación de embriones.

En la actualidad no hay argumentos científicos que establezcan limitaciones para las pacientes que deseen quedar gestantes y administrarse la vacuna. En el caso del varón, no habría restricciones.

Al inicio de la pandemia había un pensamiento común y poca discrepancia sobre los pasos a seguir en mujeres gestantes y/o parejas que querían someterse a un tratamiento de fertilidad, sin embargo ahora existen desavenencias